A la mayoría de nosotros, nuestro médico nos ha mandado a realizarnos alguna prueba, estudio o incluso rayos X para conocer mejor nuestro estado de salud o incluso para prevenir algún tipo de enfermedad.

Hoy queremos contarte algunos de los mitos y realidades que se creen de los diferentes tipos de pruebas que se realizan en los laboratorios.

VIH

Mito:
la prueba de VIH debe realizarse inmediatamente después de tener una relación sexual de riesgo.

Realidad:
se sugiere esperar al menos 3 meses para realizarse la prueba, esto debido a que los anticuerpos que produce el sistema inmunológico llevan un proceso.

Prueba de embarazo

Mito:
es confiable realizarse una prueba de embarazo, aunque no se haya presentado un retraso.

Realidad:
es recomendable realizar la prueba después de tres días de retraso, así resultará mucho más confiable.

Pruebas de alergias

Mito: son procesos dolorosos y muy molestos.

Realidad:
ya existen algunas pruebas que se realizan simplemente tomando una muestra de sangre.

Prueba de Tamiz

Mito:
sirve para prevenir enfermedades en recién nacidos.

Realidad:
esta prueba se encarga únicamente de detectar enfermedades, pero no de prevenirlas. 

Muestras de sangre

Mito:
la extracción de sangre debilita y descompensa el organismo.

Realidad:
en la extracción de sangre únicamente se toma una muestra de entre 5 a 15 mililitros. Un adulto tiene en su cuerpo un aproximado de 5 o 6 litros de sangre.

Las pruebas de sangre NO detectan las enfermedades, para eso se necesita acudir al médico y realizarse los estudios pertinentes.

Es importante mencionar que los análisis clínicos son un apoyo para mejorar el tratamiento que tu médico puede darte, siempre sigue sus indicaciones.